JULIO REYES V. CIENTISTA POLÍTICO
Hace 90 días en su primer mensaje presidencial, el Presidente Piñera dijo:"Estamos comprometidos a duplicar la subvención educacional....cumpliremos este compromiso incrementando la subvención para los alumnos más vulnerables".
Todos entendimos que se iba a duplicar la subvención preferencial creada el año 2008 con la ley 20.248 destinada a financiar adicionalmente la educación de los hijos/as de las familias del 40% más vulnerable del país de 1º a 8º básico.
Después de los resultados de la Casen 2009 existió consenso de que para morigerar las desigualdades educativas y sociales que esa medición mostraba, resulta del todo razonable "duplicar la subvención escolar" y que esa inversión social permitiría en el mediano plazo tener una educación de calidad para esos grupos sociales.
El gobierno en la comuna de Cerrillos ha anunciado el envío de un proyecto de ley en que sólo se incrementa la subvención escolar en -promedio- un 20% y crea un escalón adicional para la subvención llegando esta subvención al 60% de los chilenos. Este aumento de la cobertura es importante, pero lo relevante es cumplir con lo que se prometió: "duplicar la subvención" y este proyecto de ley no lo hace.
Un Chile más solidario requiere producir una educación de calidad para los grupos vulnerables y medios de nuestra sociedad y eso no se hace incrementando un 20% la subvención educacional. Existe un amplio un consenso de la necesidad de duplicar -gradualmente-la subvención, en especial la subvención, ya que ésta financia acciones pedagógicas adicionales para mejorar los aprendizajes de los niños/as de esas familias y así mejora la calidad de las prestaciones educativas.
El anuncio gubernamental de hoy es insuficiente y no cumple -una vez más- con lo anunciado en el discurso del 21 de mayo. Leyendo "la letra chica" del anuncio del 21 de mayo, alguien podrá justificar lo realizado por el Gobierno. Pero lo que no tiene justificación es farrearse el consenso existente de la importancia de invertir en educación de calidad, en especial en el servicio educativo que reciben los grupos más necesitados de herramientas de futuro.
Un Chile menos desigual requiere invertir de verdad en educación de calidad. Aumentar la subvención en sólo 20%, es invertir apenas US$ 70 millones y no da cuenta del compromiso por mejorar la vida de las familias más vulnerables.
Un Chile con menos desigualdades requiere un incremento superior de la Subvención educativa preferencial. Esta inversión es más relevante que -por ejemplo- tener un nuevo Ministerio de Desarrollo Social. Chile requiere invertir en su capital humano, en educación de calidad para las mayorías; sólo así se puede transitar hacia un país con menos desigualdades.
Este anuncio del gobierno nos certifica que este tema no es prioritario para ellos, ojala la oposición represente a esas familias que quieren que sus hijos reciban una educación de calidad y que demandan "duplicar la subvención educativa preferencial".
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