ARTURO ALEJANDRO MUÑOZ

Fanáticos piñeristas, derechistas a concho, viudos de Pinochet, llaman por teléfono amenazando la libertad de opinión a objeto de evitar que el suscrito continúe escribiendo libremente artículos y columnas.

- ¡¡Aló!!...¿estoy conversando con el señor Arturo Muñoz?

- Sí, con él está conversando.

- ¿Con el señor Muñoz que escribe para diarios electrónicos y vive en la Región del Libertador?

- Ajá...con el mismo señor Muñoz que usted  ha descrito...¿con quién hablo yo?

- Señor Muñoz, le estoy llamando desde la Subsecretaría por instrucciones de mi jefa porque...

- Perdón...¿de dónde dijo que está llamando?

- De la subsecretaría de desarrollo regional...

- ¿De la SUBDERE? ¿En Santiago?

- Sí, en Santiago...mire, mi jefa desea solicitarle que tenga a bien cumplir ciertas instrucciones que van en beneficio del desarrollo y de la paz social en las regiones.

- Ja ja ja...debe ser tandeo esto; supongo que su jefa estará informada de que yo no trabajo para ninguna subsecretaría ni para el gobierno, por lo tanto, ¿de qué malditas instrucciones está usted hablando?

- El asunto no tiene nada de cómico y es muy simple. Mi jefa desea que usted le envíe a ella, a la SUBDERE, por correo electrónico, todos los artículos y columnas que usted escribe, pero que lo haga ANTES  de que se publiquen, por supuesto que específicamente sólo aquellos artículos que están referidos a asuntos municipales.

- Espero que esto sea solamente un chiste, una broma de mal gusto, porque de lo contrario tendría que mandarlo a usted y a su bendita jefa a la misma mierda...

-  No le acepto ese lenguaje vulgar, señor Muñoz. Mi jefa está profundamente preocupada por lograr una total paz social en las regiones, por eso desea revisar los artículos y columnas que tocan temas municipales y comunales antes que la prensa electrónica de regiones los publique.

- ¿Y de cuál de toda la prensa electrónica está preocupada su jefa? Se lo pregunto porque yo escribo para seis medios, y dos de ellos son extranjeros.

- Nos interesan solamente los artículos que usted publicará en los medios nacionales...

- ¿Cómo cuáles medios?

- Como The Paskin, Generación 80  y Gran Valparaíso.

- Ah...eso es lo que usted y su jefa desean...

- Correcto, usted comprenderá que  como gobierno debemos ocuparnos directamente de la construcción de la paz social en regiones, evitando informaciones  municipales que puedan estar distorsionadas.

- Lo siento, pero mis artículos no informan noticias, son  columnas de opinión...

- Es que no queremos que haya columnas de opinión, como dice usted, sin estar previamente revisadas para salvaguardar el bien común...

- Bien, supongamos que usted es quien dice ser y que esto es en verdad un asunto serio...

- Lo es, señor Muñoz, no le quepa duda...

- Okay, entonces, definitivamente debo informarle a usted y a su jefa que este país AÚN no ha caído en la esclavitud deseada por el señor Piñera, y que AÚN hay cierto grado de libertad de pensamiento, de prensa y de opinión; por lo tanto,  no tengo otra alternativa que reiterarle mi consejo anterior: recomiendo a usted y a su  jefa irse, juntitos y tomaditos de la mano, a las rechuchas. Adiós...

(*) Esta conversación no es ficticia. El llamado telefónico existió. Lo recibí el día miércoles 28 de abril, a las 08:40 horas, y en el visor de mi aparato telefónico leí la frase: "NUMERO DESCONOCIDO".

Obviamente, quien llamó no debe pertenecer a la SUBDERE, pues nadie de esa Subsecretaría va a cometer una estupidez de tamaña envergadura...pero, ya que  se han visto muertos cargando adobes, también es posible que algún   fanático talibán piñerista (uno de esos recién llegados a la administración pública, en Santiago o en Rancagua) crea estar haciendo el trabajo del año con estos llamados telefónicos clandestinos y cobardes.

Luego de mi áspera respuesta, el talibán piñerista no ha vuelto a llamar.