Publicidad:
La Coctelera

THE PASKIN, UN DIARIO DELIRANTE Y DE MALA LECHE

PARA PONERNOS DE RODILLA NOS TIENEN QUE CORTAR LAS PIERNAS

10 Mayo 2009

20 AÑOS DESPUÉS, LA ALEGRÍA QUE NUNCA LLEGÓ A CHILE

 Waldo Waldellis

Se cumplen 20 años del plebiscito que dijo con rotundidad NO a Pinochet. Dos décadas de traición, mentiras, represión y miseria de los gobiernos "progresistas" de la Concertación, a quienes el pueblo de Chile encomendó y catapultó para el restablecimiento de la democracia en el país. Con el eslogan "La alegría ya viene", los progres y pseudo-demócratas dirigentes de la campaña del NO, hoy en el poder, no han hecho más que perpetuar un régimen de pobreza y exclusión, tal como ayer.

Los recuerdos de aquella noche, la del 5 de octubre de 1988, aún están vivos para muchos chilenos y chilenas. Con las unidades de la CNI (policía secreta de Pinochet) aún pisándole los talones a los militantes revolucionarios y a cualquiera que oliese a comunista, y con los incontables centros de tortura funcionando a todo gas, en las poblaciones miserables de la periferia de Santiago se respiraba un tenso silencio, un silencio aterrador. Millones pegaban sus oídos a radios y televisiones. Se hacía el recuento de votos que iba a disponer el futuro del país para los siguientes diez años. Dos sencillas pero trascendentales opciones, SÍ o NO a la continuidad de Pinochet, marcadas sobre una papeleta. Un día, sin duda, histórico. El país, paralizado, se preparaba para festejar el fin de 15 años de dictadura, aunque con muchos recelos (en 1980, se aprueba fraudulentamente la Constitución fascista, también por plebiscito).

Sin transporte público, las masas llegaron a pie hasta la plaza Italia, en el corazón de la capital chilena, para embriagarse de felicidad, de una felicidad contenida por los que no estaban, por los miles de anónimos héroes que perecieron plantándole cara al fascismo. El NO ganó con un 56% de los votos sobre el 43% de los partidarios del asesino más grande que ha conocido Chile. El tirano, vistos los resultados finales, no tuvo más remedio que convocar las primeras elecciones después de las ganadas por el doctor Salvador Allende en 1970, y restablecer lentamente los derechos fundamentales por muchos años conculcados a los chilenos. En las calles, la gente ofrecía claveles a la policía, les perdonaba humildemente años de excesos, años de torturas y palos, años de corrupción generalizada y de miedo, mucho miedo. Ellos, aceptaban las flores con desdén, de reojo.

Pero para llegar a esto, como decíamos, muchos y muchas dejaron sus vidas, sufrieron torturas, exilio, desapariciones, relegamiento y humillaciones durante 17 años; después del plebiscito, aún quedaban dos años por delante de vejámenes, de presos políticos y represión hasta que, formalmente, llegara la democracia el 11 de marzo de 1990. El plebiscito de 1988 es la plasmación de las luchas de millones de chilenos y chilenas desde el mismo septiembre del 73, no es algo espontáneo, ni antojadizo, ni un detalle del dictador para promover un mecanismo democrático; a los pocos días del golpe de Estado, comienza la resistencia contra el fascismo de manera descarnada, reorganizando en la clandestinidad partidos y organizaciones masacradas, creando poder popular en los barrios más pobres, desarrollando redes de solidaridad, organizando a los estudiantes y frentes obreros clandestinos, y haciendo de la participación política invisibilizada por el régimen, un arma que hizo temblar al gobierno fascista en más de una oportunidad, decretando éstos el estado de sitio recurrentemente durante los ´80. El plebiscito es el resultado del agotamiento del régimen por la batalla que contra él dio el pueblo conciente, y de la tremenda solidaridad internacional con la resistencia chilena.

Síntesis de la caída y génesis de "los aparecidos".

Lo que nunca pudo borrar el régimen de Pinochet fue una manera de hacer política que se extendió en Chile durante el gobierno de la Unidad Popular. La violenta represión que siguió al golpe no pudo destruir a un pueblo tremendamente politizado, educado en la participación social por el gobierno de Allende; la política estaba en todos los rincones, facultades, poblaciones, centros de trabajo, en el campo, en el mercado, en el café, se hacía política, se debatía, se participaba, y esa participación no era exclusiva de elites o grupos de privilegiados con acceso al conocimiento. Esa impronta se mantuvo, pero en dictadura, hablando bien bajito. De ahí que se dice de los chilenos que son más bien discretos, oscuros y de una extraña y a la vez debilitada voz. La clandestinidad pasó a convertirse en el arte de la conspiración cotidiana. Y en ese ámbito nació y se forjó un movimiento popular combativo, que bajo la dirección de organizaciones revolucionarias como el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (formado como instancia político-militar del PC chileno), un nuevo MIR, el Partido MAPU y otras instancias organizadas de la sociedad, promovieron la visibilidad de la protesta contra la dictadura en los primeros años de los ´80. La represión se intensificó, pero el nivel de combatividad también, a la vez que un movimiento cívico de grandes dimensiones se incorporaba a las luchas antifascistas. Por aquel entonces, muchos dirigentes de la extinta Unidad Popular, tanto dentro como fuera del territorio, pugnaban por catalizar este movimiento, como demostraría la historia, para sus peregrinas aspiraciones. "Los aparecidos" son dirigentes socialistas y democristianos, éstos últimos, quienes sabotearon el gobierno de Allende llamando a la puerta de los cuarteles para "reinstaurar" la democracia y boicotear a un gobierno, según ellos, "marxista e irrespetuoso con la propiedad privada". Otros, que simplemente quedaron escondidos detrás de la puerta esperando que el pueblo pusiera el pecho.

Las protestas populares de 1983 despiertan la ira del dictador, se secuestra sistemáticamente, el terror se esparce por todo el país, y consecuentemente las organizaciones político-militares de la resistencia operan representando los deseos de amplias capas de la población chilena; estas organizaciones, arriba mencionadas, desarrollan así mismo frentes de masas, que en el devenir de su amplio espectro acabarían siendo aspiradas por lo que se llamó Movimiento Democrático Popular (MDP), que es nada menos que el embrión de lo que hoy se conoce como Concertación de Partidos por la Democracia, osea, "los aparecidos", desde 1990 en el poder. El MDP fue un amplio movimiento anti-dictadura que agrupaba al Partido Comunista (una vez descartada su política de Rebelión Popular de Masas, y optando por salidas políticas a la dictadura), a un sector del Partido Socialista, y a lo que quedó del MIR. Su fin llega en 1987 al formarse la Izquierda Unida chilena (en este mismo año, el FPMR rompe con la política del PC y se hace autónomo, promoviendo la lucha armada contra la dictadura), de mayor espectro político y social aún, tan amplio que recogería la participación de la Democracia Cristiana, y con su influjo, elevarían a Patricio Aylwin como candidato de esta descafeinada "izquierda" a las elecciones presidenciales post plebiscito. Para muchos chilenos, Aylwin aparecía entonces como el nuevo líder de esta izquierda progresista y renovada, y casi nadie se acordaba de sus esquizofrénicos arrebatos anti-comunistas que propiciaron la caída de Allende; con la sorpresa de una partida de naipes, este personaje se cargaba a la espalda los miles de muertos en la lucha antifascista para erigirse en el restaurador de la democracia chilena.

Podemos hablar, sintéticamente, del aprovechamiento por parte de políticos profesionales y burócratas, de la lucha de muchos chilenos contra la dictadura; ellos, vehiculizaron las aspiraciones de todo un pueblo por acabar con la dictadura terrorista.

La salida política y pactada de la dictadura, presenta una síntesis de traición desde el mismo 11 de marzo de 1990. El gobierno de Aylwin, que tanto prometió, empezó con esmero promoviendo el aniquilamiento de los revolucionarios, creando para tal efecto la llamada "Oficina", un órgano de inteligencia de la democracia dedicada a la represión, el soplonaje y la construcción de complejos carcelarios de alta seguridad para encarcelar a quienes lo llevaron al poder. Los privilegios de la clase militar jamás fueron tocados, es más, la Constitución de 1980 ya preveía a los llamados "senadores designados", puestos a dedo en el nuevo Congreso, la mayoría militares (entre ellos el mismo Pinochet) y que hacían de apoyo a los senadores de la recién creada "derecha política", a objeto de blindar cualquier intento de modificar dicha Constitución. Estaba todo atado, y bien atado. Por otro lado, la refundación capitalista llevada a cabo por la dictadura en los ´70 no solo no fue objeto de revisión, si no que se reforzaron los mecanismos que garantizaban que Chile siguiera siendo "un país de familias", generando más miseria en democracia aún, y culminando el más grande proceso de privatizaciones llevado a cabo en el país.

Se consolida el bipartidismo de bloques, es decir, se rifan los presidentes de la República entre "socialistas" y democristianos, la superestructura del Estado sigue intocable, se protegen las inversiones extranjeras a costa del exterminio y represión del pueblo mapuche, y se mercantilizan todos los servicios básicos.

Después de cuatro "gobiernos democráticos" en veinte años, podemos afirmar que todo sigue igual que ayer. Sigue habiendo presos políticos, indefensión, abusos y un sentimiento generalizado de engaño. Los revolucionarios, que no fueron escuchados en medio de la efervescencia de la llegada de la democracia, hoy son reivindicados, hoy su mensaje tiene una validez incuestionable. Como dijeron hace 20 años: "a no creer en esta democracia mentirosa y de corbata, la única salida es la construcción de una sociedad nueva mediante la creación de verdadero poder popular". Que la historia no se repita, ni con nuevas dictaduras fascistas, de traje o de uniforme. Que el barniz progresista y pseudo-izquierdista de algunos gobiernos, nuevamente, como en muchos procesos Latinoamericanos, no coopte la estrategia encaminada hacia la verdadera transformación social que llevan adelante las masas revolucionarias de todo el Continente.

servido por elpaskin4 3 comentarios compártelo

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Juan Maldonado

Juan Maldonado dijo

No hay que olvidar que el Partido Comunista de "Chile",también estuvo de acuerdo con la salida pactada del dictador para que siguiera todo igual. Es más no hay que olvidar tampoco que el entonces secretario general del PC el hoy fallecido Volodia T. fue a la Moneda personalmente a saludar y afelicitar al nuevo presidente de la reciente resucitada "democracia"chilena, al sr. P.Alwin,uno de los responsable del golpe de estado.Y sentado a la derecha del flamante presidente electo le ofrecio todo el apoyo de su partido y además hizo un llamado publico a todos los grupos armados y no armados para deponer sus luchas y apoyar el retorno de la democracia en nuestro país. E ahí las consecuencias despues de 18 años de concertación, y ahora los nuevos dirigentes del partido comunista de "Chile"estan en las mismas, aliandose con los mismos responsables del descalabro político,economico y social de todos estos añosy muy suelto de cuerpo estos señores vuelven a prometer lo mismo o casi lo mismo de hace 20 años atras. de esperar que el pueblo chileno no olvide esto.

11 Mayo 2009 | 06:45 PM

Sergio Rodriguez

Sergio Rodriguez dijo

Me pueden decir de que PAIS, estan hablando, o es tanto el odio que se creen un cuento que paso solo en ciertos sectores.

11 Mayo 2009 | 09:43 PM

Arcadio Maluenda

Arcadio Maluenda dijo

Increible al amor, caridad y buenos sentimientos que destila el articulista. Increible que a los 20 años de "democracia" creada por los opositores a Pinochet todavía vomite tantos odios y rencores. Espero que este señor no sea candidato y que nosvenga a ofrecer democracia y participación, porque los que no comulguen con él están fregados. Solamente le faltó hablar del demócrata Fidel Castro, de Chávez, de Ortega, de Morales y de todos esos ejemplares de la izquierda latinoamericana que se han pasado sus conciencias por el p..., para seguir contando el chiste de las libertades, de la participación y de la justicia social, abusando del mismo pueblo que dicen defender.
Al menos este tipo de articulistas puede seguir gozando de la libertad de opinión que en las democracias que han logrado crear individuos que piensan como él no se conoce ni por sospecha.

13 Mayo 2009 | 06:12 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de elpaskin4

THE PASKIN, UN DIARIO DELIRANTE Y DE MALA LECHE

ver perfil »
contacto »
El Paskin es una publicación que se renueva semanalmente para realizar un análisis de la realidad política social de Rancagua y de la VI Región. Nos encanta reírnos del prójimo, ventilar sus pecadillos, denunciar sus corruptelas y vicios tanto públicos como privados. Nuestros villanos invitados son de preferencia las autoridades y los parlamentarios. Nos encanta "mearles el asado" y como nadie nos financia no tenemos ni señores ni precio. Nos pueden contactar en el siguiente correo: CONTACTO Deseamos dejar constancia que The Paskin no se hace responsable de las opiniones vertidas por nuestros lectores en la sección comentarios. Ellas, son de absoluta responsabilidad de quienes las escriben. De la misma manera, queremos dejar constancia que todos nuestros artículos no tienen ánimo de injuriar a los actores políticos y sociales que son blanco de nuestra crítica. Ella, la crítica, es entendida como el derecho que tenemos los ciudadanos de manifestarnos respecto del comportamiento político de esas personas y la evaluación que de ella hacemos. Por cierto, que nuestro lenguaje lo pueden calificar como burdo, pícaro, inculto, festivo pero en ningún caso tiene la intención de menoscabar la honra de las personas a las cuales hacemos alusión. strong> CONTACTO
Deseamos dejar constancia que The Paskin no se hace responsable de las opiniones vertidas por nuestros lectores en la sección comentarios. No estamos en condiciones técnicas, por ser la característica de los blog de impedir su publicación y de exigir la identificación de quien la emite. Ellas, son de absoluta responsabilidad de quienes las escriben y The Paskin no necesariamente las comparte. De la misma manera, queremos dejar plena constancia que todos nuestros artículos no tienen ánimo de injuriar a los actores políticos y sociales que son blanco de nuestra crítica. Ella, la crítica, es entendida como el derecho que tenemos los ciudadanos de manifestarnos respecto del comportamiento político de esas personas y la evaluación que de ella hacemos. Por cierto, que nuestro lenguaje lo pueden calificar como burdo, pícaro, inculto, festivo pero en ningún caso tiene la intención de menoscabar la honra de las personas a las cuales hacemos alusión. Website counter

Fotos

elpaskin4 todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?