LAS PÍCARAS
“ Un día conversando con mi novia Luciana y su hermana llegamos al problema de las mujeres y el poder, y como vivimos en Buenos Aires, la imagen de la mujer con poder tiene una efigie por excelencia: Eva Perón. En torno su figura casi mítica terminamos por discutir el problema profundo que implica la relación poder político y genero, sus problemas y limitaciones, además del peso imborrable del peronismo en la sociedad argentina, pero cuando la discusión entraba en un laberinto sin salida las palabras de la hermana de Luciana vinieron a cerrar la discusión: “seamos sinceros, para llegar a tener el poder que tenia ella hay que ser muy puta o muy mala, ¿o vos crees que le decía , si si Juan Domingo, tenés razón... como niñata de primera comunión?” En el momento lo que dijo me sonó de lo mas natural... ye so fue lo que unos días después me preocupo de verdad, pro que como todos sabemos, sobre estas cosas nada es natural. En Chile hoy tenemos mujeres poderosas, Una Mujer presidenta, una gerenta de “Líder” que ha hecho temblar a sus trabajadores con sus medidas, tenemos por ejemplo a Consuelo Saavedra, portavoz de las noticias en el único canal estatal, pareja del ministro de hacienda y encarnación de un modelo de mujer joven, exitosa, moderna y de centro izquierda, además de ser muy guapa. Consuelo es, y nos vamos a permitir tutearla, sin duda una de las mujeres mas poderosas de Chile. Pero no todo lo que brilla es oro. Recuerdo que en un programa de cable de debate en torno la mujer donde ella hacia de moderadora el escritor Rafael Gumucio, invitado a modo de papelistas, le decía desenfadado: “En Chile no eligieron una mujer de presidenta, eligieron una monja o en el mejor de los casos una mamá...” o algo así... Y es natural, por que es que en Chile solo existen dos tipo de mujeres: o bien las severas pero abnegadas madres ( o bien en su versión adolescente: la hermana, en su versión domestica: la esposa ,y su expresión acabada y tutelar, las monjas: madres de todos) y las putas, en esta categoría aparecen entonces apelativos variopintos y graciosos, chistes fáciles y verdes, tallas, miradas reprobatorias, comentarios, castigos merecidos (castigos como embarazos adolescentes, como violaciones, enfermedades de transmisión sexual, maltratos, feminicidios...) para indicar una sola cosa: a una mujer decente no le puede expresar su sensualidad y mucho menos disfrutar del sexo. Las conscriptas picaras, la carabinero picara, la polémica Naty del video pícaro, el “perreo” del reggeton, las chicas que se filman bailando para youtube o teniendo relaciones con sus novios y que luego filtran esos videos en Internet o los cientos de fotologs y weblogs con chicas de 14 años en adelante sacándose fotos sexys, semi-desnudas o desnudas no hacen más que confirmar la regla. En una sociedad así, las mujeres poderosas son una contradicción, son un problema, son una herida en una cultura silenciosamente machista, silenciosa como un enorme monolito inamovible, las mujeres con poder terminan, a la rápida, siendo explicadas por esta dicotomía de la feminidad, que solo reconoce mujeres buenas asexuadas y mujeres malas ninfomanas..... queremos mamás que nos cuiden y nos reten, queremos hermanas cariñosas y siempre listas a ayudarnos, queremos novias sutilmente sensuales y sumisas, pero no queremos mujeres, las mujeres son peligrosas y nos dan miedo, las mujeres saben lo que quieren, desean, sueñan, ambicionan, luchan... las mujeres nos dejan cuando ya no las hacemos felices, las mujeres nos buscan cuando tiene deseo, nos dicen que es lo que hacemos mal, nos enseñan como hacerlo bien, incluso a veces nos miran para abajo... las mujeres son algo que no inventamos nosotros, y por eso, nos dan miedo. Por eso es más fácil reducir el mundo, por eso es mejor dejar las cosas simples y bien claras desde el principio. Hay mujeres buenas y hay mujeres putas. Miedos “El pánico provocado en el hombre por el sujeto femenino “liberado” solo tiene paragón en su fragilidad frente a la apertura pornográfica del sexo femenino “alienado”, del objeto sexual femenino.” Jean Baudrillard La situación, como casi todo, es ambigua: a todos los hombres nos atrae ver a mujeres jóvenes, lindas, desenfadadas y auto-convocadas desnudándose voluntariamente en los espacios masivos del voyeurismo en Internet, pero nos aterra encontrar algún día a una de nuestras hijas, hermanas, esposas, novias o madres: queremos que las putas, que las pícaras, sean siempre las otras. Pero el problema es que las consecuencias de estas “ofensas” sacan siempre lo peor del machismo: oficiales destituidos de su cargos, alumnas expulsadas, una especie de imaginario donde el hombre es siempre la víctima de estas improvisadas Evas, siempre los indefensos hombres seducidos, por que todos sabemos que son más débiles ante las tentaciones de la carne que las mujeres, y nunca falta la que se aprovecha siempre engañados, por malas, por putas.... Lamentablemente en Chile nos se ha dado todavía una discusión seria y abierta (sin rubores, sin vergüenzas...) sobre temas como el aborto, la polémica píldora del día después, o la educación sexual de los jóvenes. No se ha dado en el estado, en las escuelas, y lamentablemente tampoco en las familias, quizás el lugar más necesario. Y es que es difícil que estos se de en un país donde el sexo es objeto de de humor y vergüenza, presa exclusiva del placer masculino, y donde los canales de televisión (principales explotadores de la sensualidad y el erotismo) se niegan a presentar spots donde se plantea el uso del preservativo como un medio de prevención de las enfermedades de transmisión sexual y el embarazo no deseado y las farmacias, de la nada, se niegan a vender la “pastilla del día después”. En Chile los alcaldes controlan la desnudes de las “señoritas” de los “cafés con piernas” y los obispos queman revistas pornográficas. En Chile los colegiales tiene sexo sin utilizar medios para cuidarse de las enfermedades de transmisión sexual ni del embarazo, en Chile tenemos prostíbulos VIP, tenemos prostíbulos para la clase obrera, tenemos las 27 horas de amor de una generosa meretriz, tenemos a Luli, tenemos a un grupo de héroes por grabar a una amiga teniendo sexo oral y tenemos una niña estigmatizada y expulsada de su colegio por los mismos motivos, en Chile tenemos pervertidos, curas pederastas, pederastas a secas. Pero lo que no tenemos es una discusión seria y necesaria sobre al sexualidad adolescente (tampoco tenemos una sobre la sexualidad adulta). La consecuencia son mas embarazos adolescentes, una edad de iniciación sexual cada vez menor, mas enfermedades de transmisión sexual, convertir a chica gracias sus fotologs en carne de pederastas, un tupido velo, un profundo silencio. Triste realidad de un país que, paradójicamente, hace unos 40 años y con un presidente católico, comenzaba con una política de planificación familiar y educación sexual que trasformo el rol y los derechos de la mujer. Dar la talla... “¿Que hay en Chile que no hay en el resto del mundo? La respuesta es simple. Mujeres. Mujeres vivas, despiertas, generosas y egoístas, seductoras y católicas, hambrientas, insaciables, sabias e ignorantes. En Chile solo hay mujeres; los hombres miran al suelo, mastican palabras, se disculpan de antemano de los bienes y males que les pueden infringir esas diosas que juegan a ser humanas, que son sus novias, sus esposas, sus calvarios.” Rafael Gumucio No creo que sea bueno que una chica de 13 años se saque fotos imitando a las modelos de SQP y después lo ponga en su blog a disposición publica, pero lo hacen, y lo hacen más de lo que a los padres (como los míos), hermanos (como yo), docentes y políticos nos gustaría aceptar. Y si bien muchas de estas imágenes son fruto del bombardeo constante de erotismo que los medios realizan, que devela la visión falocéntrica y machista que obliga a la mujer a ser un objeto sexual, también son prueba de que hay una generación que asume su cuerpo y su sexualidad de una forma hasta cierto punto mas libre. No creo que sea bueno que chicos de 14 años comiencen a tener una vida sexual activa, peor absolutamente irresponsable, pero lo hacen, y lo hacen más de lo que a los padres (como los míos), hermanos (como yo), docentes y políticos nos gustaría aceptar. Lo hacen y tenemos que dar la talla de la situación. Tenemos una nueva sexualidad con viejos problemas, viejos mitos y viejos prejuicios (sin preservativo, anticonceptivos de emergencia, sin embarazo responsable, quizás es solo la misma nueva vieja sexualidad pero con banda ancha... quizás...), donde el problema sigue estando no en que tengan o no sexo (nos guste o no lo seguirán haciendo, así como yo lo hice, así como usted lo hizo), sino en como y por que. Pero como decía Cyndy Luper en una vieja canción de los ya lejanos 80's: parece que hoy “las chicas quieren divertirse”
Juan Carlos Moraga Fadel
