POR LUIGI SALERNO VIDAL

Sin lugar a dudas uno de los riesgos que se puede correr al escribir este artículo es que los yanaconas de siempre nos acusen de bipolares, misóginos, esquizoide, locos y otros epítetos amen, de que se nos recuerde con reiterativa ocurrencia a nuestra santa madre.

Con sana sorpresa, muchas veces, en las tertulias sabatinas de los vagos de la Plaza, nos preguntamos del por qué de estas muestras de “cariño malo” hacia nuestras delicadas y pulcras personas.

Pareciera que nuestras autoridades tienen el cutis delicado y les molesta la opinión y la crítica ya que se han acostumbrado a que los medios comunicacionales, expertos en pasar la poruña censurando, a la vez, la pluma, solo les destaquen lo buenos que son sin importar la realidad.

Un claro ejemplo de esto último es la Directora Regional del Registro Civil, quien con una generosa billetera, es experta en autopromoverse a través de los medios, pero que a la hora de ofrecer los servicios de su repartición se convierte en un verdadero trauma para los sufridos ciudadanos que recurren a realizar los trámites necesarios en esa oficina. Por cierto, esto último no tiene relevancia para la prensa domesticada.

En esta línea quisiera ahondar en el trabajo que realizan dos instituciones en la Región: SERNAM Y PRODEMU.

Con relativa periodicidad vemos a estas damas, por los general solo las funcionarias, organizando e implementando actividades cuya línea principal es la promoción y la defensa de los derechos de las mujeres.

Por ello, vemos algunas veces a estas damas disfrazadas, de cualquier cosa marchando por el centro de la ciudad promoviendo los derechos de las damas. La moda hoy son los feticidios, pero al parecer no convencen a nadie ya que las tristes estadísticas nos indican que esos hechos suman y suman.

Pero el autobombo no termina ahí.

Los queremos dejar con una joyita aparecida en la prensa, que nada pregunta y que nada cuestiona.

Nos enteramos que el SERNAM firmó con tres empresas privadas un Convenio con el fin de aplicar un “CÓDIGO DE BUENAS PRÁCTICAS LABORALES CON ENFOQUE DE GÉNERO”.

Por cierto, un título rimbombante, pero eso no es todo ya que, las palabras huecas se pueden seguir leyendo:

“Con el propósito de seguir avanzando en la construcción de una nueva cultura de trabajo que incorpore de manera plena la igualdad de mujeres y hombres en el mundo laboral tal como hoy, lo exigen los mercados y empresas en un mundo globalizado” (Diario El Tipógrafo).

Sin lugar a dudas, las palabras emocionan hasta el tuétano, tanto o más que las de Charlitos que se mandó el tremendo espitch en la TV. En efecto, en un programada pagado por el Municipio, al parecer, pontificó por largos minutos acerca del respeto que se le debe tener a las mujeres (Qué dirá su linda mujercita, al respecto, al comprobar que tiene un dechado de marido); pero, todas ellas, a lo menos el bla, bla, bla - de las damas - hueco y puro humo al contrastarlas con la cruda realidad en donde su accionar al menos es disparejo y por tanto cuestionable.

Pareciera que para estas damas que hablan y hablan y hablan acerca de los derechos de las mujeres existen mujeres de primera y otras de segunda y ello, parece que se llama lisa y llanamente discriminación.

Con el perdón de la Nanas, sobre todo cuando hablamos de las “Nanas de Confianza” nos damos cuenta que cuando se quedan a cargo del hogar, por ausencia de los patrones, tienen ámbitos de libertad para realizar algunas determinadas tareas, las que por lo general, están pauteadas, pero nunca jamás tienen las atribuciones para discutir las órdenes de sus patrones y por cierto nunca criticarlos.

Todo esto se puede considerar como un juicio subjetivo, “delirante y de mala leche” como este diarucho y por sobre todo, alejado de la realidad.

Tenemos que ser claros, a la hora de las tareas domésticas: marchar, gritar cantitos, mostrar zapatos, entregar folletos; cuando hay que enjuiciar a humildes ciudadanos porque sus damas se quieren emancipar o han sido golpeadas, situación que por cierto reprobamos son, estas mujercitas, unas verdaderas fieras y verdaderas Quintralas a la hora de defender esos derechos conculcados.

Pero estas mujeres de clítoris beligerante, con los humildes, a la hora de quejarse por los atropellos cometidas por ellas mismas con sus subalternas o los que realizan los poderosos se convierten en mansos corderitos y una simples Nanas contratadas para el mandado, el barrido, el fregado, pero para nada más.

Al respecto, si escuchamos con algún grado de atención podríamos oír las quejas de algunas profesionales que laboran en el SERNAM acerca del trato que se les da por una mujercita que mientras ejerció labores en la Intendencia se convirtió en una verdadera inquisidora, es más ya una de ellas solicitó el traslado a otras dependencias, sin que su Partido dijera pío.

Para continuar, aunque es historia vieja, escuchó alguna vez por parte de estas damas que cuestionan la violencia contra las mujeres la inconveniencia que el Sr. Sule fuera candidato a diputado por el Distrito Nº 33; no solo se hicieron las locas guardando cómplice silencio sino que a la hora de cualquier espectáculo organizado por ellas, el Diputado Sule es carta fija.

Por último, a pesar de que la Asociación de Funcionarios solicitó la intermediación de la Directora Regional del SERNAM nunca se escuchó públicamente manifestar sus reparos, sus molestias y su rechazo al accionar de su camarada Seremi de Salud que trató de despedir a varias profesionales mujeres, a pesar de estar calificadas en Lista Nº 1 y una de ellas embarazada.

Al parecer la filosofía de estas inconsecuentes damas es el doble estándar ya que no se explica que para los humildes sean feroces Quintralas y para los poderosos, para los que las ponen ahí,

simplemente unas diminutas Nanas de Confianza Puertas Adentro.